Blog

Desalación: un enfoque integral para garantizar el futuro hídrico de Chile

21 de Marzo de 2025

Víctor Contreras, Gerente General

En un Chile marcado por una crisis hídrica generada por el cambio climático, la desalación emerge como una respuesta alentadora, aunque no exenta de desafíos. Actualmente, existen 24 plantas desaladoras operando en el país, con una capacidad instalada total a nivel nacional que alcanza a los 9.482 litros por segundo (ACADES) y abastece, principalmente, a los sectores minero y sanitario.

En Pares&Alvarez llevamos nueve años diseñando plantas desaladoras, tanto para la industria minera como para el consumo humano, en Chile y Perú, con capacidades totales superiores a los 3.000 litros por segundo. Entre los proyectos que hemos realizado, nos enorgullece la planta que diseñamos en la zona de Punta Zorro, Copiapó, para INIMA, que es la desalinizadora estatal para consumo humano más grande de América Latina y abastece a más de 210 mil personas de la región.

Chile ha sido pionero en esta solución hídrica en Latinoamérica. Ejemplo de ello son los casos de Antofagasta y Tocopilla, donde el 80% y el 100% de la población respectivamente consume agua desalada, otra evidencia de la capacidad de esta tecnología para asegurar el consumo humano.

Como empresa socia desde los inicios de ACADES, valoramos la reciente Urgencia Simple otorgada al proyecto de ley “Sobre el Uso de Agua de Mar para Desalinización”, junto con la Indicación Sustitutiva del Ejecutivo, que reemplaza el texto original con el objetivo de introducir cambios importantes, como crear la concesión de desalación, marcan un avance significativo para el sector. Estos cambios buscan agilizar la tramitación de permisos medioambientales y otorgar certezas jurídicas a los inversionistas.

A nivel internacional, la desalación ha demostrado ser una herramienta clave para enfrentar la escasez hídrica. En Israel, por ejemplo, cerca del 80% del agua potable proviene de plantas desaladoras, mientras que, Arabia Saudita, es líder mundial en capacidad de desalación, con plantas que producen sobre 13 millones de metros cúbicos de agua diariamente. Ambos países han logrado combinar la tecnología con regulaciones estrictas, para mitigar el impacto ambiental y hacer los proyectos viables desde todo punto de vista.

En este sentido, Chile también ha decidido avanzar hacia un desarrollo de desalinización “más ordenado”. La Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía del Senado, donde se está debatiendo actualmente la iniciativa, también incorpora una Estrategia Nacional de Desalinización, donde se establece la mirada de futuro que debería tener la industria, al mismo tiempo que promueve su desarrollo sostenible.

En definitiva, estamos celebrando el día del agua y la desalación, que, si bien no es la única respuesta a la crisis hídrica, es una pieza clave dentro de un enfoque integral junto a la eficiencia hídrica, reutilización de aguas y protección de fuentes naturales. Pero para que la desalación cumpla su misión de ayudar a mitigar la crisis hídrica, es necesario que tanto el Poder Legislativo como el Ejecutivo le den prioridad al Proyecto de Ley, no sólo para que Chile tenga una regulación clara, un ambiente propicio para la inversión y la realización de más y mejores proyectos de desalación, sino porque, actualmente, el tiempo de ejecución de estos proyectos es en promedio de 8 a 10 años.

Este Proyecto de Ley es una parte de las acciones necesarias. Además, debe haber diligencia y sentido de urgencia en todos los organismos y grupos que participan del proceso, de modo de reducir al máximo las trabas y retrasos.

Otras Noticias